Febrero 20, 2020

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Familiares y amigos de jóvenes fallecidos en atropello ocurrido el pasado 25 de diciembre exigen justicia e información

CURICO. - Ha pasado más de un mes y la familia de Kimberly no ha recibido explicación, noticias, ni información, sobre los autores de la tragedia ocurrida en la navidad pasada, y que le quitó la vida a esta adolescente de 16 años de edad, junto a un joven de San Javier, de 21 años. Ambos que perecieron tras ser atropellados en la ruta cinco sur, frente a la localidad de Itahue, en la comuna de Molina, por un automóvil guiado por un menor de edad.

El accidente caló hondo en la comunidad local, no solo por registrarse en la tarde del 25 de diciembre reciente, en la carretera frente a la comuna de Molina, sino porque una de las víctimas, corresponde a Kimberly Rocío Morales Reyes, de solo 16 años de edad, integrante de la Academia de Cueca “René Poblete”, por lo que era muy conocida y querida en los ámbitos folclóricos y artísticos de la zona, los que se vieron impactados por el hecho.

La adolescente, junto a Alonso Juvenal Aravena Rojas, de 21 años de edad, domiciliado en la zona de San Javier, perecieron horriblemente al ser arrollados por el automóvil que era guiado, por el también menor de 17 años, individualizado como Mauricio Daniel Sepúlveda Vásquez, quien posee residencia en la comuna de Puente Alto, región metropolitana, desde donde se trasladaba hacia el sur, por la carretera 5 sur.

En las diligencias posteriores, se estableció que conductor del automóvil, Mauricio Daniel Sepúlveda no portaba licencia de conducir, mientras que al vehículo además le faltaba la revisión técnica respectiva. En este vehículo viajaban Gissela Andrea Lagos Morales, de 25 años, domiciliada en la comuna Calera de Tango, región metropolitana, a lo igual que una menor de 3 años, de nombre Pascal.

Esta pequeña resultó con lesiones leves, siendo atendida en el hospital de Molina, mientras que su madre, recibió heridas de extrema gravedad que la mantuvieron con riesgo vital en el hospital regional en Talca. Desde esa fecha, 25 de diciembre, la familia de las víctimas no han recibido información sobre lo ocurrido, ni lo que sucedió con los ocupantes del automóvil, según explicó Hernán Morales, padre de la adolecente fallecida, Kimberly.

“Queremos justicia por hija, porque nada se ha hecho, ni dicho en este mes, fiscalía nos dijo que tenían que recibir un papel, pero hasta el momento nada, nada, todo en cero para nosotros, mientras que el niño (conductor del automóvil) está en Santiago, libre, sus papas libres, no se hacen cargo de nada, tampoco la dueña del auto, ninguna respuesta, ni siquiera pedir perdón, nada, y por eso pedimos justicia, porque me quitaron a mi hija”, añadió.

En tanto la madre de la adolescente fallecida, Verónica Reyes, también entre lágrimas expresó “que lo único que queremos es morirnos, no le desearía estos momentos que estamos pasando a nadie, ni siquiera a nuestro peor enemigo, y es por eso que solo pedimos justicia para mi hija, quiero que él pague con cárcel todo el daño que nos ha hecho, que paguen quienes tiene que pagar”, indicó que la progenitora.

Por su parte René Poblete, propietario de la Academia de cueca a la que pertenecía la Kimberly, dijo que la familia, los cercanos, “necesitan y exigen que haya información, y con ello también justicia, ya que hay muchas cosas que están claras, como por ejemplo que a todos los ocupantes del auto se les dio de alta el 31 de diciembre, y no se supo más de ellos, solo que se fueron a pasar el año nuevo a Santiago, y que hace poco se cambiaron de domicilio”.

“Lo que queremos es justicia, ya que no hubo resguardo policial para mantener al conductor en la zona, considerando que manejaba sin licencia de conducir, con papeles del vehículo atrasado, y a exceso de velocidad, tanto así que, tras atropellar, chocar con las barreras en dos ocasiones y luego volcar, el marcador, según testigos, quedó en 160 kilómetros por hora, y por todo eso queremos justicia, también respuestas de carabineros y de las autoridades”, acotó.

Los padres de Kimberly encabezaron ayer una bulliciosa manifestación en la Plaza de Armas de Curicó y luego en las afueras del edificio de Servicio Públicos de la ciudad, para minutos más tarde reunirse con la autoridad de gobernación provincial, y solicitar gestiones para lograr mayor información sobre lo ocurrido y lo sucedido con los autores de la tragedia, que terminó con la vida de dos jóvenes maulinos, Kimberly de Curicó, y Alonso de San Javier.