En un anuncio que resonó a nivel global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado un decreto que establece aranceles recíprocos para 95 países, incluyendo Chile. Este movimiento, que Trump ha denominado como el «día de la liberación económica», representa un cambio significativo en la política comercial estadounidense y afectará directamente a las importaciones chilenas.
Durante su discurso en la Rosaleda de la Casa Blanca, Trump destacó que esta medida marca «uno de los días más importantes en la historia de Estados Unidos» y simboliza una «declaración de independencia económica». Según el mandatario, los nuevos aranceles, que varían entre un mínimo del 10% y un máximo del 49% dependiendo del país, entrarán en vigor entre el 5 y el 9 de abril.
Chile, junto con otros países como Brasil, Colombia, Argentina y varios de Centroamérica, se enfrentará a un arancel base del 10%. Esta tasa es la misma impuesta a naciones con las que Estados Unidos mantiene relaciones comerciales relativamente estables y no implica acciones específicas contra Chile.
El Ministerio de Hacienda de Chile ha reaccionado al anuncio, aclarando que ciertos productos clave en la canasta de exportaciones de Chile hacia Estados Unidos, como el cobre y la madera, estarán excluidos de estos aranceles gracias a una orden ejecutiva que los exceptúa por no estar disponibles en suficiente cantidad en Estados Unidos.
El anuncio ha tenido un impacto inmediato en los mercados financieros. Wall Street vio caídas significativas en las acciones de grandes tecnológicas y del sector automotriz y financiero inmediatamente después del discurso de Trump, reflejando la incertidumbre que estos cambios generan en el ambiente económico global.
El Ministerio de Hacienda, liderado por Mario Marcel, ha enfatizado que el arancel impuesto a Chile es una medida general y no responde a ninguna acción específica del país. Además, recalcaron que el comunicado de la Casa Blanca no menciona específicamente a Chile, lo que sugiere que la inclusión en la lista de aranceles es parte de una política más amplia y no un acto dirigido específicamente contra Chile o sus políticas.