Este sábado 5 de abril, la mayoría del territorio nacional, con excepción de las regiones de Aysén y Magallanes, ajustará sus relojes en lo que será el cambio de hora de verano a invierno, marcando el retorno a la hora estándar del país. A las 23:59 horas, los chilenos deberán retrasar sus relojes una hora, momento en que oficialmente comenzará el horario de invierno, a pesar de no estar aún en la estación fría.
Este ajuste horario, que no se aplicará en la Región de Magallanes donde se mantiene el huso horario GMT-3, ha reavivado el debate sobre la necesidad y eficacia de los cambios de hora bianuales en el país. La última modificación se realizó el 7 de septiembre de 2024, cuando los relojes se adelantaron una hora.
El Instituto de Seguridad Laboral y Expertos El Instituto de Seguridad Laboral (ISL) ha emitido una serie de recomendaciones para facilitar la adaptación al nuevo horario, enfocándose en la salud y bienestar de los trabajadores. Entre estas se incluyen:
- Favorecer un ambiente propicio para el descanso: asegurarse de que el dormitorio mantenga condiciones óptimas de temperatura y oscuridad, evitando distracciones como dispositivos electrónicos.
- Evitar comidas pesadas antes de dormir: se sugiere disminuir el consumo de alimentos pesados o condimentados por la noche para promover un sueño reparador.
- Regular la exposición a la luz: maximizar la luz natural durante el día y limitar el uso de pantallas antes de dormir.
- Mantener una rutina constante: acostarse y levantarse a la misma hora cada día ayuda a regular el reloj biológico.
Debate Académico y Propuestas Legislativas
Margarita Bórquez, académica del Departamento de Psicología de la Universidad de Chile, argumenta a favor de mantener un único horario, preferentemente el de invierno, destacando que este cambio es más acorde con nuestras necesidades fisiológicas y facilita una mejor sincronización con los ciclos naturales de luz y oscuridad, lo cual es beneficioso para la salud mental y física.
Sin embargo, la especialista también señala los desafíos que presenta el cambio de horario de invierno a verano, asociándolo con un aumento en los riesgos para la salud como ataques cardíacos y accidentes, lo cual refuerza la posición de quienes critican la necesidad de realizar estos ajustes dos veces al año.
La Unión Europea ha considerado eliminar estos cambios debido a las evidencias de sus efectos negativos en la salud, y un grupo de parlamentarios chilenos ha propuesto al Presidente la eliminación del cambio de hora, sugiriendo que Chile permanezca en el horario de invierno de manera indefinida.