La llegada del primero de los nuevos buscarriles destinados a modernizar el tradicional ramal ferroviario Talca-Constitución provocó el pasado viernes 4 de abril un significativo colapso vial en las principales arterias de la ciudad de Talca.
Lo que se anticipaba como un hito en el transporte regional, terminó generando amplias dificultades para peatones, automovilistas y usuarios del transporte público. El convoy, de origen brasileño y proveniente de las fábricas de la empresa Marcopolo, inició su traslado hacia Chile el pasado 14 de marzo, recorriendo más de 4.400 kilómetros. Esta nueva unidad, de 30 metros de largo, 3 metros de ancho y cerca de 5 metros de altura, es una de las tres que se incorporarán al servicio ferroviario que une Talca con Constitución en un trazado de 88 kilómetros.
Sin embargo, su imponente tamaño no pasó desapercibido durante su ingreso a la ciudad. El convoy ingresó por el sector de Unihue, avanzando por Circunvalación Avenida Colín (Ignacio Carrera Pinto), Carlos Schorr y finalmente por la calle 2 Sur a la altura de 1 Poniente, punto estratégico para el flujo de micros y buses urbanos de Talca.
Fue en ese sector donde se originaron los mayores inconvenientes. El tendido eléctrico urbano, diseñado para vehículos de menor altura, se transformó en una barrera que obligó a constantes detenciones. Operarios debieron intervenir elevando manualmente los cables mediante varas de madera, lo que ralentizó aún más el avance del tren.
La situación obligó a Carabineros y personal de la Tenencia Carreteras de Talca a suspender el tránsito vehicular en distintas pistas, generando desvíos y una intensa congestión. En medio del procedimiento, algunos cables —presumiblemente de telecomunicaciones— cedieron ante la presión, provocando cortes que implicaron riesgos eléctricos. Voluntarios de Bomberos concurrieron al lugar para controlar la situación y asegurar la zona.
La paralización afectó directamente a cientos de personas. Estudiantes, trabajadores y usuarios del transporte público quedaron varados en paraderos sin la llegada de buses, optando en muchos casos por caminar largas distancias o buscar rutas alternativas.
La incorporación de estos modernos buscarriles representa un importante avance en la mejora del transporte ferroviario en la región del Maule, siendo la primera renovación significativa en seis décadas. Las nuevas unidades prometen mayor confort, accesibilidad y eficiencia.
No obstante, el incidente vivido en Talca evidenció una serie de falencias en la planificación del traslado e ingreso de este tipo de convoyes a zonas urbanas. La falta de coordinación y adecuación de la infraestructura dificultó el operativo y generó molestia en la comunidad.
Frente a esta situación, se espera que las futuras llegadas de las restantes unidades se realicen con mayores niveles de previsión, evitando repetir los inconvenientes registrados y garantizando una integración segura y eficiente de este nuevo material rodante al sistema de transporte regional.