Noviembre 27, 2020

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(Video) COVID-19 el virus que cambió nuestra forma o de vivir

Usted ha comenzado a leer el último reporte de este ciclo “Prevención y Salud” de Música & Noticias, diario electrónico que, con aportes del “Fondo de Medios de la Región del Maule”, ha querido mostrar a usted una serie de escenarios anónimos para muchos, que está causando el COVID-19 o Coronavirus.

A través de estos alcances se ha conocido el pensamiento de autoridades y profesionales que no han escatimado esfuerzos para evitar el avance la pandemia. Funcionarios de primera línea infectados, su experiencia. Familias que han tenido entre los suyos a un infectado con coronavirus, que ha salvado de la muerte y otros casos, donde no han corrido la misma suerte.

Por estos días en nuestro país, así como en el resto del mundo, se lucha de manera incansable contra el COVID-19. La declaración de pandemia, según la Organización Mundial de la Salud, hace referencia a la propagación mundial de una nueva enfermedad.

Pero, el COVID-19 no es solo la preocupación, para y por quienes se ven infectados por el virus. Según estudios recientes, el convivir o circular por lugares donde es posible encontrar infectados produce trastornos psicológicos que pueden tardar años en recuperarse de ellos y más aún cuando hay confinamiento. El psicólogo, Joshua Pottstock Troncoso, ha manifestado “desconocíamos los problemas que generaba un confinamiento de esta naturaleza. Había ideas de lo que podía y no podía pasar. Pero solo eso. Recién entre el día diez y catorce, comenzaron a presentarse los primeros síntomas emocionales y el ochenta por ciento de los casos viene a ser una crisis de ansiedad que la gente los identifica como palpitaciones en el pecho, sensación de angustia y ahogo. Incluso mareo y agresividad”.

Cuando hablamos del Coronavirus, nuestro pensamiento se traslada a un centro asistencial y no es algo infundado, es que nos vemos como potenciales pacientes y queremos su ayuda. El personal sanitario está dispuesto a utilizar todos sus conocimientos y habilidades, pero en muchas ocasiones se necesita reacondicionar los lugares de atención, entonces se requiere la participación de las autoridades y los funcionarios públicos: “Esta es una situación que nos tiene atentos, literalmente las 24/7. Trabajando aquí (oficina) y en terreno. La idea es estar atendiendo todos los requerimientos que siempre tienen las distintas comunas. La idea es llegar siempre con una solución o una coordinación de a algún servicio lo más pronto posible”, comentaba el Gobernador Provincial de Curicó, Roberto González Olave.

Hay quienes califican como “muy exageradas” las medidas preventivas que se han adoptado para reducir las posibilidades de contagio del COIVID-19 al tener que eliminar acciones de afecto tan arraigadas. Así parecen y no dejan de sorprender.

“Para nosotros, en psicología, los besos y los abrazos fueron condiciones que nos permitían sanar. De hecho, abrazar y contener a otro eran herramientas de sanación”, nos comentó el psicólogo, Joshua Pottstock Troncoso y luego agrega, “jamás pensé vivir una cuarentena, que tendría que estar encerrado, traerme las cosas y comenzar a atender on line”.

A las palabras del psicólogo, la jefa del SAR Aguas Negras (Servicio de Atención Primaria de Urgencia de Alta Resolución) Marcela Toledo Guerra, agrega: “con esto te das cuenta que somos seres humanos, que estamos acostumbrados a compartir y esto, nos caló profundo el no poder compartir, no poder salir. Ahora nos obligamos a estar en nuestras casas, tratamos de no acudir a los lugares donde hay más gente, a usar mascarillas”.

El coronavirus nos está obligando a enfrentar los momentos de convivencia de manera distinta, así se refleja en las palabras del jefe de la VII Zona Maule de Carabineros, General Héctor Salazar Martínez: “Esto ha cambiado la forma de acercarse a las personas de cara a un tema social, pero también creo que nos hemos puesto más sensibles porque perdimos algo, un espacio. donde siempre nos encontrábamos a tomarnos un café, conversábamos de la vida, solucionábamos problemas. Ahora es mucho más distante todo”.

La experiencia que más de medio planeta está viviendo con el coronavirus quizás nos sirva para valorizar más a nuestra familia, a los amigos, de quienes nos aislamos para no arriesgarles. Esa preocupación está muy presente en el personal de salud que está en contacto directo con los infectados. No quieren ser los que lleven el virus a casa y contagiar a los suyos. Cristian González Trejos, conductor de Ambulancia del Servicio de Salud de Curicó, comentó que recién está saliendo del temor de estar en primera línea, “los primeros dos meses andaba todo el día nervioso, con dolores de guata, de saber esto del coronavirus...”.

La gente, en líneas generales, poca importancia le ha dado a la pandemia. La incredulidad se apoderó de muchos, las redes sociales, se cree, son la causante de ese recelo, dada la enorme cantidad de noticias falsas que allí nacen y circulan. Pero llega el momento y eso cambia cundo el afectado es un familiar cercano o un amigo con similares características. “Invito a la gente a que tome conciencia de esto. Yo he ido a buscar personas que están con un poquito de temperatura y, a los cinco días han fallecido”, nos decía Cristian González Trejos, conductor de ambulancia.

Otra de las situaciones que ha cambiado el COVID-19, son los ritos funerarios, al determinarse que, para sepultar a una víctima del coronavirus, desde el momento en que se entrega el certificado de defunción con el cuerpo y su sepultación, no debe ser superior a noventa minutos. Esto, no permite su velatorio y tampoco la reacción normal y ralentizada por tan irreparable pérdida. “La rapidez con que sebe hacer el sepelio, está entre lo que más afecta a los familiares, junto al reducido número de personas que puede acompañar hasta su última morada”, nos relata, Luis Muñoz Ramírez de Funeraria “Alborada”.

Para esas familias que el coronavirus le ha arrebatado a uno o más integrantes, se quedan con la sensación de que lo que están viviendo no es real, que es un sueño, más bien una pesadilla. Se da el caso de personas que llaman, contantemente al cementerio donde depositaron los restos de su familiar, preguntando si puede acudir a dejarle flores y en ocasiones hasta dos veces la misma persona. ¿Cuándo dolor acumula con eso…? ¿Cuánto dolor causa en esa persona que debe decirle, no…?

Es un trabajo duro para todos nos comenta, Roberto García Parra, director del Cementerio Municipal de Curicó. “Despertar a las tres de la mañana venirse acá (cementerio), volver a casa, tener que sacarse la ropa afuera. Los funcionarios, igual, ponerse toda esa implementación ya es duro. Vamos a cumplir cinco meses de esto y obvio, de una u otra manera nos afecta. Duele cuando el papá, la mamá, la abuelita esta de cumpleaños y que no pueda entrar a dejarle una flor, eso también duele y mucho”, luego agrega “Hay funcionarios que desde entonces no han ido a visitar a sus papás. Otros que optaron por vivir solos. Pero el caso más impactante que hasta hoy han vivido, es el caso de un abuelito de Fundación Las Rosas que no tenía familia y en la fundación el personal estaba todo en cuarentena, llegó solo la carroza con el cuerpo, sin que nadie, salvo el conductor le acompañara en su último recorrido por la ciudad, quedamos todos cabizbajos. Uno de los funcionarios no pudo contener el llanto”.

Las diferencias tan marcadas que se han registrado en el Cementerio Municipal de Curicó donde prácticamente el barrio se despoblaba apara acompañar al amigo, hoy ya no se puede hacer y posiblemente eso se quede arraigado en nuestras nuevas costumbres.

Al final, lo que deseamos, en el silencio de nuestros corazones, es terminar pronto con esto. Que nuestro aporte de responsabilidad se haga efectivo y permita que el virus inicie su retirada para volver a la tranquilidad, a estar como antes.

Si deseamos salir pronto de esta pandemia, se debe tener presente que es responsabilidad de cada uno de nosotros, es decir, todos debemos participar colaborando, por lo menos utilizando las medidas de protección y manteniéndose en casa. La máxima autoridad de la provincia, el Gobernador, Roberto González Olave, pide a la comunidad “mayor conciencia, más responsabilidad, tomar todas las medidas respectivas. Yo no quiero contagiar a nadie. Quiero que Curicó salga pronto y avancemos a una segunda etapa de transición”.

Es muy posible que usted, yo, muchos coincidamos con las autoridades en que el respeto a las normas impuestas se va perdiendo lentamente y eso se demuestra con la enorme cantidad de vehículos y personas que vemos en el centro de la ciudad y también en otros puntos que hasta parece un día normal, como si nada pasara: “Que sean respetuosos de las normas sanitarias, porque eso nos va ayudar que salgamos mucho más rápido de todo esto, y no tener más contagiados, no tener rebrote, no salir por salir. Creo que hay necesidades, pero a veces uno se encuentra con personas que andan como si fuera la normalidad y no, estamos en la anormalidad”, insiste el General de Carabineros Héctor Salazar Martínez.

Los casos positivos durante un par de días fueron a la baja, sumando en una oportunidad menos diez en veinticuatro horas, sin embargo, nuevamente estamos en los quince, vente y algo más al día. Con estas cifras el Gobernador Provincial de Curicó, Roberto Gonzales Olave, dice: “Es imperioso poder reducir aun mas esa cantidad de casos positivos para poder avanzar en lo que se ha denominado una segunda etapa de transición”.  

Coronavirus o COVID-19, ese invisible enemigo que ha logrado, sin que nosotros nos diéramos cuenta, mostrarnos de una sola vez, ambas caras de la moneda: “El no estar preparado para esto nos deja cosas importantes. Nos ha hecho sacar lo mejor de nosotros, es decir cómo podemos ayudar. Gente que se organiza para ayudar. Para hacer mascarillas para gente del hospital, de Carabineros. Pero deja de manifiesto que somos una especie súper vulnerable; basta pensar que un pequeño bichito, que no siquiera podemos ver, no permite abrazarnos, juntarnos a tomar un café, no nos permite estar con nuestra familia; no nos permite despedirnos de las personas”.

Muchas son las proyecciones que están surgiendo “para cuando termine la cuarentena”, los amigos ya están programando reuniones de largo aliento, quizás pensando en lo que se vivió en Londres, el pasado 4 de julio, por ejemplo, cuando concluyó el confinamiento. Una noche "fuera de control", cuando se volvieron a abrir los pubs después de tres meses de confinamiento debido a la pandemia. En Alemania, en tanto, mientras los bares aún continuaban cerrados, miles de jóvenes se reunían en las noches en la plaza a compartir y beber alcohol, derivando en ocasiones en riñas y enfrentamientos con la policía. Esos gratos momentos les ha hecho volver atrás y ya hay ciudades nuevamente con medidas restrictivas. El cambio muy acelerado no sirvió mucho esta vez.

“Siento que el mundo como lo conocemos ya no va a ser. Cuando el gobierno habla de esta nueva normalidad, yo creo que no, no sabemos cómo rearmarlo. Piense, como rearmar esto socialmente” y no deja tener razón el psicólogo, Joshua Pottstock Troncoso.

Desde ahora, nuestra única y gran alternativa es que deberemos acostumbrarnos a convivir con el COVID-19, tal como ha ocurrido con la tuberculosis, la influenza, el VIH-SIDA, entre otras indisposiciones que afectan al mundo.


Programa Financiado por el

“Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social

del Gobierno de Chile y del consejo regional del Maule”


 

Modificado por última vez en Viernes, 21 Agosto 2020 11:00