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La triste desaparición del patrimonio ferroviario en la comuna de Teno

Julio 19, 2021

Alguna vez esta comuna del Maule norte lució con orgullo una estación ferroviaria que tenía el sello y la distinción de las cosas hechas para durar. Puertas de roble, piso de adoquines, y un letrero que indicaba a los automovilistas que entre Curicó y San Fernando había también un lugar llamado Teno. Todo eso se ha ido desvaneciendo ante los ojos de una comunidad que poco es lo que ha podido hacer para evitar el desmantelamiento de un monumento histórico; pero que no claudica, tal como quedó demostrado ante la última acción destructiva.

“Un día, una empresa en Talca necesitaba adoquines, y alguien se acordó que acá en la Estación de Teno había muchos. Y mandaron dos camiones a sacar los adoquines del piso”, relata el presidente de la Unión Comunal de la Junta de Vecinos de Teno, Gustavo González, con un tono en que da cuenta del medio camino entre lo insólito y lo impresionante que fue para los teninos.

La estación de trenes de Teno está abandonada desde hace décadas, y hay muchos elementos de la bodega, la casa del jefe de estación y la boletería que han ido desapareciendo a través del tiempo. Quizás se hizo fácil suponer que nadie echaría de menos unos cuantos adoquines…

Sin embargo, la comunidad de Teno dijo otra cosa, y ese 26 de abril pasado se activó la alarma de forma generalizada. “En Teno teníamos solamente dos riquezas patrimoniales: un parque con especies autóctonas que se quemó (Alto Huemul); y la estación de trenes, que es lo que nos va quedando”, explica Gustavo González.

Fue una reacción en cadena. Quienes viven más cerca de la estación fueron los primeros en dar a aviso a sus dirigentes vecinales. Pronto llegó a oídos de un concejal. Desde la Agrupación Cultural Rukantu Teno aseguran que enviaron un mensaje a través del sitio web del Consejo de Monumentos Nacionales del que sólo obtuvieron una respuesta automática. Entonces el vecino Jorge Uribe, quien es secretario de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía- Filial Curicó, le comentó el tema al presidente de la organización, el historiador y docente Enrique Muñoz.

En este punto las solicitudes fueron elevadas a la dirección de obras de la Municipalidad, a la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Maule, y al Consejo de Monumentos Nacionales. Esto último debido a que la Estación de Trenes de Teno fue declarada monumento histórico en el 2017.

El segundo día de extracción, cartas formales y llamados a Santiago mediante -más la siempre efectiva alarma a los medios de comunicación locales- hubo resultados. Las máquinas retroexcavadoras se detuvieron, y los camiones se devolvieron a dejar los adoquines que se habían llevado.

A continuación la empresa EFE, propietaria de la Estación de Trenes, tuvo que responder por la situación -ya que la empresa que fue a remover los adoquines era su contratista- indicando a través de un comunicado que “fue un error involuntario”.

Fue en definitiva una gesta colectiva que se suma a muchas otras de menor perfil, en las cuales los vecinos han intervenido para cuidar a su monumento. Por ejemplo, “correteando” a los mochileros y personas en situación de calle para que no entren a dormir y encender fogatas. O cuando hace años lograron con sus reclamos que el tren volviera a parar en la estación… cosa que duró unas semanas.

Sin embargo, y aunque esta vez se logró el objetivo, la estación sufrió daños. “Esto está hecho con el estándar que tenía antes la Empresa de Ferrocarriles del Estado. Con una base de piedra, luego una de ripio, otra de arena, y encima los adoquines que se dispusieron bien nivelados. Entonces al sacar los adoquines destruyeron todo ese relleno. Y al ponerlos de nuevo, no quedaron fijos”, explica Gustavo González.

Fueron al menos 15 metros cuadrados de adoquines que quedaron así, apilados desordenadamente sobre el suelo de la estación.

DESMANTELAMIENTO PROGRESIVO

La Estación de Trenes de Teno, antaño glorioso ejemplo de las construcciones que sustentaron la época dorada del transporte ferroviario, hace tiempo que vive una decadencia.

De a poco la han ido despojando de diversos elementos que la dotaron de distinción en su tiempo. Las puertas de roble macizo, los muebles de la casa del jefe de estación, e incluso el letrero que se podía ver desde la carretera 5 Sur con el nombre de Teno. Es lamentablemente el destino de más de un monumento nacional en la región, y en el país. Y las explicaciones son siempre las mismas de parte de quienes deben resguardarlos: la falta de recursos.

Allí EFE hace años instaló una reja de cierre perimetral, pero que desde hace mucho también está rota en diversos puntos.

Un golpe al corazón de la infraestructura, y al del sentimiento de identidad de los teninos, fue cuando desapareció el cartel con el nombre de la comuna hace un par de años. Aunque hubo una denuncia en tribunales, nunca más se supo qué sucedió.

EL MOTOR DE LA COMUNA

“El origen de la estación de Teno se encuentra en un proyecto de modernización del país iniciado en la década de 1850 que proyectaba la extensión de una línea férrea desde la capital hacia el sur con miras a dar mayor conectividad al territorio nacional, promover el desarrollo económico e industrial y marcar la presencia del Estado”, explica el etnógrafo tenino Juan Carlos Muñoz, quien ha realizado varios trabajos de investigación sobre su comuna.

La Estación de Teno fue creada después de las de Curicó y San Fernando, y su existencia “vino a cubrir las necesidades económicas locales, permitiendo sacar a través de ellas diversos productos agrícolas, principalmente trigo”, continúa. Su mayor auge se vino a dar a fines del siglo XIX con instauración de la comuna de Teno a través de la ley de La Comuna Autónoma en 1891, trazándose la planta urbana en las inmediaciones de la estación. “Esta se convirtió en el motor económico local que incidió en la formación de la comuna a lo largo de casi todo el siglo XX”.

Luego, a mediados del siglo XX comenzó su progresiva decadencia, al igual que la de la mayoría de las estaciones de la red ferroviaria. Vino entonces el tiempo del trasporte “carretero” debido al mejoramiento de la red vial debido al auge de los automóviles, buses y camiones que fueron quitando importancia al medio ferroviario.

“La situación se agravó aún más en el periodo de las reformas económicas instauradas por la dictadura militar y el paulatino desplazamiento del rol del Estado. Ya en 1979 se eliminó el subsidio estatal de la empresa pasando a una política de autofinanciamiento, que determinó la ruina de la empresa, siendo suprimidas muchas estaciones intermedias, como fue el caso de la Teno”, indica Muñoz.

UNA LEVE ESPERANZA; UNA GRAN PERSISTENCIA

El dirigente Gustavo González cuenta que la esperanza de su recuperación se mantiene, aunque tenue. Sabe por su extensa experiencia en gestiones públicas que para que aparezca financiamiento para estos proyectos pueden pasar años, y luego las etapas para llegar a concretarlo son también extensas y dificultosas.

Como en muchos otros casos de infraestructuras antiguas que han quedado en el abandono, el sueño de la comunidad es transformar este espacio y volver a darle vida con un nuevo uso. Con la declaratoria de monumento histórico es difícil, pues impide que se pueda modificar. Quienes luchan por recuperar estos espacios reclaman por la amarga ironía que surge en casos como el de esta Estación de Trenes, ya que la misma ley que debería protegerlos, impide esta solución que ha sido exitosa en muchos otros edificios de valor histórico, a la vez que se hace evidente su incapacidad de dar una protección efectiva.

“Recuperar el total de las estructuras que componen la estación de Teno, en cierta medida, es una tarea que podría lograse, dado que gran parte de las bases y muros de las distintas estructuras se encuentra sin mayores daños estructurales. Podrían servir como espacios de encuentro comunitario, ya sea habilitándolos para el funcionamiento de centros culturales o ferias locales, aún más al encontrarse en el corazón urbano de la comuna”, comenta Juan Carlos Muñoz.

Por el momento, son solo sueños alimentados por la persistencia tenina que una vez más ha sido puesta a prueba.

Gentileza y escrito por : Daniela Bueno H.

Modificado por última vez en Lunes, 19 Julio 2021 11:31