El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal dictó penas de cumplimiento efectivo contra el acusado por delitos cometidos en mayo de 2025, luego de una ocupación violenta de un departamento en la población San Hernán.
SAN FERNANDO, REGIÓN DE O’HIGGINS – El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Fernando condenó a Jorge Luis Monilla Morales como autor de una serie de delitos registrados en mayo de 2025, en un caso que comenzó con la ocupación violenta de un departamento y que posteriormente derivó en un procedimiento policial donde fueron encontradas drogas y un arma de fuego.
En fallo unánime, el tribunal impuso al acusado 5 años y un día de presidio efectivo por tráfico de estupefacientes, además de una multa de 40 UTM y el pago del 50% de las costas.
A esta sentencia se sumaron dos penas de 5 años de presidio efectivo, como autor de los delitos consumados de usurpación violenta en lugar habitado y tenencia ilegal de arma de fuego con el número de serie borrado, respectivamente.
Ocupación de departamento
De acuerdo con los hechos establecidos por el tribunal, cerca de la 01:00 horas del 13 de mayo de 2025, Monilla Morales ingresó junto a otros sujetos y sin autorización a un departamento habitado de un block de la población San Hernán, en San Fernando.
Según consigna el fallo, el ingreso ocurrió “en un contexto de golpes en la puerta, armas de fuego e intimidación, con la finalidad de ocuparlo”. Una vez en el interior, el acusado exigió a los ocupantes abandonar el inmueble.
Posteriormente, cuando la víctima regresó acompañada por su madre, desde el lugar se efectuaron disparos, situación que, de acuerdo con la resolución judicial, consolidó el contexto de intimidación y ocupación violenta.
Drogas y arma incautadas
Alrededor de las 22:30 horas de la misma jornada, personal policial ejecutó una orden judicial de entrada y registro, encontrando al acusado en el interior del departamento junto a un menor de 13 años.
Durante la diligencia fueron hallados 209 envoltorios con 55,7 gramos de cocaína base, 21 bolsas con 11,3 gramos de clorhidrato de cocaína y otra bolsa con 48,7 gramos de cocaína base. También se encontraron una gramera digital, tres ralladores con residuos, dinero en efectivo y divisas.
El tribunal estableció que la cantidad, diversidad, fraccionamiento, instrumentos y dinero permitieron determinar que las sustancias estaban destinadas al tráfico y no al consumo personal exclusivo y próximo en el tiempo.
En el mismo procedimiento se encontró una pistola Glock modelo 17, calibre 9 x 19 milímetros, apta para el disparo y con su número de serie borrado mediante abrasión. El arma mantenía un cargador extendido con capacidad para 31 cartuchos, además de encontrarse un segundo cargador y municiones compatibles.
El fallo estableció que Monilla Morales no contaba con autorización ni inscripción para la tenencia, porte o transporte de armas de fuego ni municiones.
Absolución por dos acusaciones
En la misma causa, el tribunal absolvió al acusado del delito de amenazas simples, al considerar que este quedó subsumido en la usurpación violenta.
También fue absuelto de la acusación por tenencia ilegal de municiones, debido a la existencia de duda razonable respecto de su conocimiento y posesión.
Una vez que la sentencia quede ejecutoriada, se dispuso la toma de muestras biológicas del condenado para determinar su huella genética e incorporarla al Registro Nacional de ADN de Condenados.
Asimismo, el tribunal ordenó el comiso y destrucción de la droga, contenedores, arma, municiones y demás especies incautadas durante el procedimiento.






