En vísperas del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora este lunes 19 de octubre, las cifras nacionales vuelven a poner el foco en la importancia de los controles oportunos, el reconocimiento de señales de alerta y el acceso temprano a tratamiento.
SANTIAGO, REGIÓN METROPOLITANA – Un total de 4.400 nuevos casos de cáncer de mama fueron diagnosticados en Chile entre enero y julio de 2026, cifra que representa un aumento de 7,6% respecto del mismo período del año anterior, de acuerdo con información entregada recientemente por el Ministerio de Salud (Minsal).
El antecedente adquiere especial relevancia ante la conmemoración, este lunes 19 de octubre, del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, fecha destinada a generar conciencia sobre la enfermedad y promover el acceso a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos. Actualmente, el cáncer de mama es el cáncer más frecuente entre las mujeres en Chile y la primera causa de muerte oncológica femenina, según el Minsal.
Las cifras nacionales muestran además un aumento en la detección durante este año. Entre enero y julio se activaron 14.301 garantías por sospecha de cáncer de mama, de las cuales poco más del 30% terminó con una confirmación diagnóstica. En el mismo período se cerraron 30.805 garantías de atención, un 9,6% más que en 2025, según informó el Departamento de Cáncer del Ministerio de Salud.
A nivel internacional, la magnitud de la enfermedad también continúa siendo elevada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que durante 2024 fueron diagnosticadas 2,4 millones de mujeres con cáncer de mama en el mundo, mientras que cerca de 694 mil personas fallecieron producto de esta enfermedad. Además, fue el cáncer femenino más frecuente en 164 de los 186 países analizados.
Uno de los principales desafíos continúa siendo detectar la enfermedad antes de que avance. Entre las señales que requieren una evaluación médica se encuentran la presencia de un nódulo o engrosamiento en la mama, cambios en su tamaño o forma, alteraciones en la piel, modificaciones en el pezón o secreciones anormales o sanguinolentas. La OMS recomienda consultar incluso cuando un bulto no produzca dolor.
La mamografía cumple un papel central en esta detección temprana. Las recomendaciones vigentes del Ministerio de Salud respaldan el tamizaje mediante este examen, especialmente entre los 50 y 69 años, mientras que las personas con antecedentes familiares u otros factores que aumenten su riesgo requieren una evaluación individual por parte de los equipos de salud.
En materia preventiva, especialistas y organismos de salud distinguen entre reducir los factores de riesgo y detectar la enfermedad de manera temprana. De acuerdo con estas recomendaciones, factores como la obesidad, el consumo nocivo de alcohol y el tabaquismo se asocian a un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, por lo que mantener hábitos saludables puede contribuir a disminuirlo. Sin embargo, esto no elimina por completo la posibilidad de presentar la enfermedad. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que cerca del 80% de los cánceres de mama se presentan en mujeres sin factores de riesgo modificables específicos, aparte del sexo y la edad.
Por esta razón, conocer el propio cuerpo y consultar frente a cambios sospechosos debe complementarse con los controles médicos correspondientes. El autoexamen no reemplaza la mamografía ni la evaluación de un profesional, especialmente en los grupos etarios o personas con antecedentes que requieren seguimiento.
Aunque afecta mayoritariamente a mujeres, el cáncer de mama también puede presentarse en hombres. De acuerdo con la OMS, aproximadamente entre el 0,5% y el 1% de los casos se registra en población masculina, por lo que la aparición de alteraciones mamarias también requiere evaluación médica.
En la antesala de una nueva conmemoración internacional, las cifras vuelven a situar la detección precoz, el acceso oportuno al diagnóstico y la continuidad de los tratamientos como elementos centrales para enfrentar una enfermedad que mantiene un importante impacto sanitario tanto en Chile como en el resto del mundo.



