El proyecto contempla una inversión superior a $1.800 millones para intervenir 22 veredas del centro de la ciudad. Sin embargo, vecinos cuestionan que se prioricen aceras en buen estado mientras otras permanecen deterioradas o con trabajos inconclusos.
CURICÓ, REGIÓN DEL MAULE – El inicio de las obras de renovación de veredas en el centro de Curicó abrió cuestionamientos respecto de los sectores seleccionados para la intervención, considerando que algunas de las aceras contempladas se encuentran en condiciones adecuadas, mientras otras calles céntricas presentan deterioro y mantienen solicitudes de reparación pendientes desde hace años.
Los trabajos comenzaron en calle Carmen, en las inmediaciones de la intersección con Montt, como parte de un proyecto que considera la modernización de 22 veredas, con una inversión superior a 1.800 millones de pesos y un plazo estimado de ejecución de 15 meses, proyectándose su término para la primera parte de 2028.
La iniciativa contempla nuevas baldosas, elementos de accesibilidad universal y mejoras en semaforización, con el objetivo de facilitar el desplazamiento de peatones, especialmente adultos mayores y personas con discapacidad.
No obstante, el comienzo de las faenas generó dudas entre quienes transitan habitualmente por el sector. Uno de ellos fue Francisco Arrué, quien cuestionó que se priorizaran veredas que, a su juicio, todavía se encuentran en buenas condiciones.
“Debieran preocuparse de las veredas de otros sectores, acá mismo en el centro, en que están en pésimo estado, en Peña, en Rodríguez, se han caído algunas personas”, manifestó el vecino.
A esta situación se suma lo que ocurre en calle Rodríguez, entre Sargento Aldea y Vidal, donde residentes llevan años esperando la reposición de sus veredas, luego de una intervención anterior que quedó inconclusa. Una problemática similar se registra en calle Cloroformo Valenzuela, a pocos metros de un recinto habitacional, donde también permanecen pendientes trabajos de mejoramiento de las aceras.
Estos antecedentes ponen de manifiesto las diferencias en el estado de la infraestructura peatonal del centro de Curicó, donde conviven sectores incluidos en el nuevo proyecto con otros que mantienen problemas de conservación o intervenciones sin terminar.
El alcalde de Curicó, George Bordachar, valoró la inversión y las oportunidades laborales asociadas al proyecto, calificándolo como “un regalo para Curicó, se modernizan las veredas, es un muy buen proyecto”. Sin embargo, reconoció que quedaron fuera algunas cuadras que efectivamente requieren reparaciones.
Por su parte, el delegado presidencial provincial, Óscar Águila, destacó los beneficios de la iniciativa para la movilidad peatonal, particularmente de adultos mayores y personas con discapacidad. Asimismo, expresó su expectativa de que la selección de los tramos responda a un diagnóstico y planificación de la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo.
Respecto de las obras programadas, las intervenciones consideran avenida O’Higgins, entre Prat y Montt; calle Arturo Prat, entre avenida O’Higgins y Maipú; calle Montt, entre Carmen y avenida O’Higgins; y calle Carmen, entre Prat y avenida Camilo Henríquez.
Durante la primera etapa se establecieron restricciones de estacionamiento en calle Carmen, inicialmente entre Prat y Montt, y posteriormente entre Montt y avenida Camilo Henríquez, para permitir el desarrollo de las faenas.
Una vez finalizada la intervención en calle Carmen, los trabajos continuarán por calle Montt, entre Carmen y avenida O’Higgins, avanzando progresivamente hacia los demás tramos contemplados.
Aunque el proyecto permitirá renovar parte de la infraestructura peatonal del centro de Curicó, continúa abierta la discusión sobre los criterios de priorización de las obras y la situación de aquellas calles que permanecen deterioradas o con intervenciones inconclusas, cuyos residentes siguen esperando soluciones.



